jueves, 19 de febrero de 2015

1. PERSPECTIVAS FOTOGRÁFICAS DESDE CONCEPTOS LATINOAMERICANOS


1. ABRAZO De GIGANTES
~100 años registra el árbol más emblemático del Meta~ 

Por: Ana Margarita Rodríguez Devia.

En la conmemoración de 100 años de historia del árbol del Samán, el  más emblemático de la capital del Meta, muchos abrazos se entregaron en medio de su agonizante presencia en la Plaza de Los Libertadores.

Un momento especial fue registrado por nuestro lente, cuando se abrazan dos gigantes; el mandatario de los metenses Alan Jara y el  árbol; junto al afiche que promocionaba tal acontecimiento donde se observa también a un niño abrazando el Samán y la foto de la antigua plaza, con un árbol que apenas empezaba su juventud; esos mismos inicios de una población que era parte de una Intendencia y que para entonces solo contaba con la construcción de su principal calle alrededor de él.

Ambientalistas, historiadores, poetas, artistas y políticos asistieron a la conmemoración de tan importante evento, no solo para recordar la historia de cómo era la ciudad cuando él comenzó a crecer; sino de cómo se salvaría del ahogo que sufren sus raíces al estar en medio de la plaza que ahora lleva placas de cemento.

Entre unas y otras, unos saben otros no, qué se puede hacer, lo cierto es que el árbol enfermo y viejo sigue aruñando con su raíz profunda  su existencia para su permanencia en el corazón de un pueblo que es parte de sus hojas.

Alberto Díaz Gutiérrez, a quien le gustaba que lo llamarán Korda, cubano, es quien nos enseña con su trabajo fotográfico la importancia de los registros de acontecimientos y personajes como los registrara  él, en los sucesos acontecidos en la revolución cubana y como hace, incluso por coincidencia y con absoluta sencillez, algunas fotos que llegaron a ser mundialmente conocidas. Su experiencia desde niño con una simple cámara regalada por su padre, le hizo tomar muchas fotos que le nacían de corazón y fue ganando experiencia, además de conocer la importancia de la imágenes para plasmar el sentir de un pueblo, sus necesidades y de grandes personajes que valieran la pena resaltar en determinados momentos, incluso desprevenidamente.

2. PERSPECTIVAS FOTOGRÁFICAS DESDE CONCEPTOS LATINOAMERICANOS

2. "CIELOS ABIERTOS" 
~El impacto y la encrucijada~

Por: Ana Margarita Rodríguez Devia.


Una de las transformaciones de la ciudad de Villavicencio en sus últimos 10 años de desarrollo urbanístico; de su quehacer comercial, ha sido el proyecto "Cielos abiertos". Mercados, venta de toda clase de productos, promociones y exhibiciones hacen parte de la vida diaria; atosigando y perforando la tranquilidad a pesar que se realizó pensado en organizar y reorganizar las ventas ambulantes y dar un mejor ornato a la capital del Meta.

En los momentos actuales se logra dar con látigo orden a la ciudad, pero quienes obligados a sobrevivir se encuentran en la encrucijada y persisten transitar con sus comestibles y mercancías, incitando muchas veces a la violencia para obtener ingresos de manera informal, perjudicando igual a quienes sí deben pagar impuestos y arriendos en locales distribuidos por todo el centro. 

Un inspirador de la fotografía de calles, paseos, personajes, etc,  es Alejandro S Witcomb, que de su raíz londinense-argentino y estudios en Francia, con sus vivencias plasmadas en las fotografías tanto en Brasil, como Argentina, nos dejó un perfil evidente de su registro de cómo respira un pueblo en medio de los aspectos socio-económicos y políticos.

El impacto frente a la extensión de un pueblo y con ello su "modus vivendi", da un aspecto importante para registrar desde la técnica ofrecida por Witcomb.

Tomar y plasmar desde su herencia fotográfica,  transmutar en muchos casos en negativos sobre placas de vidrio, que pertenecieron a su galería Witcomb; que fue altamente valorada por el proceso histórico en Argentina, aunque asociado con Christiano Junior; que se prestó para confundir su autoría, pues Junior adquirió su estudio fotográfico, fueron precisamente esos archivos de negativos, que dieron cuenta de una historia valiosa para los dos y el país. Fue así, porque la labor fotográfica mostró aspectos de la vida social, que le valió formar parte del Archivo General de la Nación, como testimonio, también de esa técnica fotográfica. 

Podremos hacer y ver así un ejercicio de este registro que tomamos de la ciudad de Villavicencio, con la imagen que asomamos, bajo esta técnica así; negativo sobre placas de vidrio, que perfectamente puede darnos una composición artística:






miércoles, 18 de febrero de 2015

3. PERSPECTIVAS FOTOGRÁFICAS DESDE CONCEPTOS LATINOAMERICANOS

3. LÁNGUIDA Y SILENCIOSA
~Del caserío llanero~

Por: Ana Margarita Rodríguez Devia
Ella aún existe, es una de esas viviendas que se quedaron en medio de la urbe que fue creciendo y se olvidó de ella. 

Eran los comienzos de los años 20 cuando se construyó. El caserío llanero fue dando paso al desarrollo urbanístico y ella silenciosa fue quedando en el olvido.

Villavicencio y su gente pasa frente a su puerta roída, sus paredes aún de bahareque en medio de una calle que se llamó Bayer.

Jóvenes y alegres entusiastas se arremolinaban en sus aceras, para los festivales que se hacían. Era la casa también de la única partera del pueblo.

Esa, la misma calle que se ha transformado y ella en cambio estática llama al pasado; a la raíz de su histórico recuerdo de la familia villavicense, la de los Romero; la de María de Jesús Romero de Cruz, a quienes sus compañeras de colegio le decía cariñosamente "chucha".

¿Por qué le llamaban la calle Bayer? Fue el resultado de quienes jóvenes bellas resultaron viviendo allí en la misma cuadra y sus nombres terminaban en "inas" como: Cristina, Adelina, Carmelina, Delfina y Josefina. Para entonces la aspirina era la solución a todos los problemas de salud.

Un presente que nos trasporta al pasado, ella una musa como emblema de una ciudad que crece y va dejando la viejas y añejadas viviendas; con ellas la historia que nos hace evidente las tradiciones orales y es el lente que igual las vuelve inmortales.

Puede ser como esos registros que nos dejaran los inigualables trabajos fotográficos de Francisco A Cano, Horacio Marino Rodríguez y Alberto Jaramillo con la fotografía Rodríguez; quienes captaron la ciudad y sus vivencias.  Una Medellín de estampas citadinas, del pasado que hace un presente; porque solo puede ser recordado si se registra.




4. PERSPECTIVAS FOTOGRÁFICAS DESDE CONCEPTOS LATINOAMERICANOS

4. CONO
~Al paso~

Por: Ana Margarita Rodríguez Devia.

Como si fuese parte del camino y desapercibidas las hojas como las piedras, se confunden en los tantos lugares del entorno llanero.

Un trozo de naturaleza muerta, que parece un cono vivo, casi una trompeta que anuncia un paisaje; es tan solo un  brazo de palma que ha caído y nos detenemos con el lente curioso para escuchar el silencio de la tarde, que como ella se niega a su carencia.

Casi de modo paralelo a las artes, como descubriera con su lente Manuel Álvarez Bravo, el fotógrafo mexicano que ansioso buscó una identidad con raíces propias, una experimentación tal vez para escudriñar en la imagen la poesía misma de la vida diaria que se enfrenta a nuestros ojos y solo nos detiene para profundizar detrás del lente.

Una mirada diferente, un sin número de formas que podemos encontrar al paso.



5. PERSPECTIVAS FOTOGRÁFICAS DESDE CONCEPTOS LATINOAMERICANOS

5. EN LA CALLE

~GENIOS PERDIDOS~


Por: Ana Margarita Rodríguez Devia.

“Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el arte de vivir juntos, como hermanos” Martin Luther King.

Con esta frase podemos entender claramente que el hombre ha logrado inmensos adelantos tecnológicos, como científicos y humanos. ¿Cómo entender entonces que en estos tiempos tan modernos aún estemos sumergidos en un témpano de hielo; no se conmueve ni el más mínimo  razonamiento; ni el alma de algunas personas que ven pasar impávidas las necesidades de otros? Debería de ser al contrario, ya que el hombre ha venido ganado conocimientos y éstos deberían llegar con sensibilidad; basados en valores humanitarios para ser hombres de bien, superiores a lo material, y por consiguiente capaces de alcanzar ese fin del ser, que al paso del tiempo de su existencia, realice algo válido y útil; ya que inexorablemente el camino por el mundo es tan solo un suspiro.

La labor social en Colombia no es muy grande, no es sino observar recientes investigaciones que muestran el panorama de nuestro país, con un cálculo aterrador de 15 mil millones de menores de cinco años que fallecen por física hambre, o por una desnutrición apabullante.
No son suficientes los programas de los gobiernos; municipales, departamentales o nacional; que presentan un despliegue de información con imágenes, y actividades donde congregan a personas de la tercera edad, niñas y niños; jóvenes y adultos, quienes reciben apoyo con talleres, actividades recreativas, salud y otros. Realmente es muy poco frente a la realidad, por ejemplo; en estos días se habla de 2 millones de colombianos en la absoluta pobreza, diría que esa cifra es muy corta, tan solo a 700 mil familias, se les ha ayudado por parte del gobierno nacional.
Desde una imagen que habla por sí sola podemos observar un contexto social y cultural, como bien lo expresó con sus múltiples fotografías Martín Chambi, fotógrafo peruano que nos refleja la realidad de su época, una étnica y cultural del entonces siglo XIX, donde la realidad se asoma y se acerca a cierta consideración artística, pictórica de la época. Esta misma que vemos en nuestro entorno, que puede parecer diferente pero no lejos de una realidad social de mezquindades en todos los aspectos, propias de nuestra ciudad, donde en muchos casos los genios se pierden como él; que es un matemático al que acuden muchos estudiantes de bachillerato y de universidad porque les resuelve sus tareas con asombro, pero le asiste la indiferencia de la gente y la propia.


martes, 10 de febrero de 2015

ENSAYO EN LA FOTOGRAFÍA SOCIAL


DESDE N.N... y  ABANDONO





Un registro al paso del tiempo y no pasa nada como si la piel no doliera, como si el estómago no gritara. El desdén del transeúnte, él un N.N. que a nadie le importa, pero la ciudad se siente, se agobia y registra.